Sostenibilidad

Como empresa líder del sector de las energías renovables, Yingli Green Energy entiende que el legado que dejemos como ciudadano corporativo no depende exclusivamente de los tipos de productos que fabricamos, sino también de los métodos que empleamos en nuestras propias fábricas.

Nuestros procesos de producción están basados en una combinación de distintas fuentes de energía, como la electricidad, el gas natural, el calor y el agua. La empresa fija objetivos anuales de reducción del consumo energético, equivalentes o superiores a los objetivos de cambio climático previstos en China y a escala internacional, y reutiliza sus principales flujos de residuos para fines secundarios. Para contribuir a reducir nuestro consumo eléctrico, seguimos construyendo sistemas fotovoltaicos que generan electricidad específicamente para nuestras fábricas. En la actualidad tenemos más de 20 MW de nuestros módulos instalados en nuestros emplazamientos.

Asimismo, mantenemos el compromiso de hacer un seguimiento y reducir las emisiones generadas por nuestros procesos de fabricación, incluyendo, entre otras, las referidas a gases de efecto invernadero, PFC y otras emisiones a la atmósfera. Nos sentimos orgullosos de ser la primera empresa de todo el sector fotovoltaico en conseguir la Certificación de Huella de Carbono de Producto del Grupo Rheinland TÜV, proveedor líder de servicios técnicos a escala mundial con una gran reputación en el sector de la energía solar. La auditoría de TÜV Rheinland se realizó de conformidad con la norma internacional de huella de carbono PAS 2050:2011, una especificación pública y aplicada a escala universal que establece un método para evaluar las emisiones de gases de efecto invernadero de distintos productos y servicios a lo largo de su ciclo de vida.

En consonancia con nuestros esfuerzos de mejora continua, medimos activamente nuestros flujos de residuos y nos esforzamos constantemente por reducirlos. Cada año, revisamos nuestros objetivos de reducción para asegurarnos de que nuestros procesos de fabricación siguen siendo los más eficientes y respetuosos con el medio ambiente.